Desvelada la fuente de hierro del Océano Antártico

Las aguas de escorrentía que surgen al fusionarse la nieve y el hielo glaciar son las responsables del hierro que existe en las aguas del Océano Antártico.

Esta es la conclusión a la que ha llegado un equipo internacional de investigadores, entre los que se encuentran científicos de la Universidad Politécnica de Madrid, que se ha dado a conocer este mes de febrero.

La demostración de que es la fusión entre la nieve y el hielo glaciar, y las subsiguientes aguas de escorrentías, lo que aporta el flujo de hierro viene a rebatir la idea previa de que eran los icebergs los responsables de añadir este elemento al Océano Antártico.

“Los resultados han sido llamativos, pues muestran que las cantidades de hierro liberadas por las corrientes de agua (fundamentalmente de fusión) en los tres mencionados grupos de islas de la Antártida marítima son hasta 70-80 veces mayores que las liberadas por los icebergs”, explica el profesor de la UPM implicado en el estudio, Francisco Navarro.

El equipo de Navarro cuenta para sus investigaciones en el Ártico con el apoyo logístico de estaciones polares rusas, polacas y noruegas. También trabaja en la Antártida con el soporte logístico de la base española Juan Carlos I, que se encuentra en la zona de temperaturas moderadas y está operativa solo durante el verano austral.

El hierro del océano, fuente de vida

El hierro que contiene el mar es importante para la clorofila “a” que hay en el medio. Este tipo de clorofila es parte de la cadena trófica del ecosistema, imprescindible para que se mantenga la vida en él.

Dicho de otro modo: el hierro que encontramos en el Océano Antártico es clave para que pueda existir la vida en zonas alejadas de la costa. Cuanto más nos acercamos a tierra firme, más fácil es encontrar fuentes de hierro que lleguen al líquido elemento y por tanto ayuden al ecosistema marino. La cuestión que ha quedado clara con esta investigación es la fuente de hierro que incorpora el elemento a las frías aguas del Antártico.

Relacionado: Cursos de Medio Ambiente

Para la estimación del volumen de aguas de escorrentía se utilizaron registros de precipitación en forma de nieve y de lluvias, entre ellos, registros de precipitación de la base Juan Carlos I, y registros y modelos de fusión en la superficie de los glaciares realizados anteriormente por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid y la Agencia Estatal de Meteorología.

Influencia del cambio climático

Estos resultados no ofrecen solo respuestas; también hay alguna pregunta en camino. En relación con el futuro cercano de los ecosistemas de la zona, ¿qué puede pasar si aumenta el flujo de las aguas de escorrentía?

En palabras de Navarro, este fenómeno podría verse afectado por “el aumento de fusión esperado en respuesta al calentamiento del clima previsto a lo largo del siglo XXI”. Queda esperar para ver el efecto real que puede o no tener el aumento de la temperatura global.

Fuente: UPM

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

He leído y acepto la política de privacidad