Reciclaje de los metales: conceptos básicos y causas

¿Cuáles son las causas de que, hoy en día, el reciclaje ocupe un lugar tan importante en nuestras vidas? Lo vemos en este breve fragmento basado en un texto del Curso de Recursos minerales: desde la exploración hasta el estudio del impacto ambiental“.

El reciclaje de los desechos generados en el consumo ocupa un lugar cada vez más importante en la producción de nuevas materias primas, especialmente en el caso de los metales, como puede observarse en la Figura 1.

 

Figura 1. Chatarra de construcción

Conceptos básicos

El mundo del reciclado utiliza una serie de conceptos cuya terminología resulta imprescindible conocer. Estos son:

– Recuperación: se entiende por recuperación el proceso de recolección, selección, clasificación y acondicionamiento de los materiales rechazados o en desuso con vistas a su aprovechamiento. 

– Reciclado: es el proceso que obtiene materiales aptos para la industria transformadora o, excepcionalmente, para su consumo directo, a partir de los materiales recuperados. 

– Metalurgia primaria: es la que, partiendo de minerales o concentrados de los mismos, obtiene metales brutos o refinados, o bien, aleaciones de tales metales. Sería, por tanto, la auténtica creadora de metales. 

– Metalurgia secundaria: es la que trata exclusivamente materias primas metalíferas secundarias. Es, por ello, la materialización o herramienta del reciclado de los metales. 

– Metal primario y secundario: de acuerdo con las dos definiciones anteriores, el metal primario sería el producido en la metalurgia primaria y el metal secundario el generado por reciclado con la metalurgia secundaria. 

– Reciclado directo: es el reciclado en el que los materiales recuperados no sufren alteraciones importantes en su estado físico, químico o biológico (p.e. reciclado de los metales, papel para fabricar pasta, etc.).

– Reciclado indirecto: cuando los materiales recuperados se someten a una transformación que permite su utilización de forma distinta a la original (p.e. la incineración para producir energía o la producción de compost a partir de materia orgánica).

 

Causas de la existencia del reciclado

El avance imparable del reciclado en la génesis de nuevas materias primas se basa en una serie de razones de diversa índole. Entre ellas, merece la pena reseñar las siguientes:

– Existencia de materias primas limitadas y no renovables: la Tierra, al menos desde el punto de vista de nuestras expectativas de vida, es un sistema cerrado en cuanto a la génesis de metales. Por tanto, una de las mejores maneras de alargar las reservas conocidas de los metales es volver al utilizarlos, es decir, incorporarlos al circuito del reciclado. 

– Ahorro de energía: el ahorro de energía es, desde la crisis del petróleo a principios de los setenta, uno de los objetivos básicos de los países industrializados. Aunque las razones para este ahorro de energía son muy variadas y no siempre económicas: estratégicas, políticas, ecológicas, etc., lo cierto es que todos los países desarrollados, sin excepción alguna, centran sus esfuerzos en este aspecto. El reciclado de los metales ofrece su pequeña aportación a este esfuerzo, pues, por ejemplo, supone un ahorro, frente a la metalurgia primaria, del 95% para el aluminio, 85% para el cobre, 70% para el cinc o el 60% para el plomo. 

– Menor dependencia del exterior: todos los países desarrollados dependen, en mayor o menor medida, de la importación de materias primas minerales. Este hecho, en determinados momentos, puede tener una gran importancia, especialmente en el caso de los metales estratégicos, por lo que una menor dependencia del exterior sería un objetivo deseable, al menos desde un punto de vista geopolítico. Si además consideramos que los centros de producción de metales reciclados se encuentran localizados, básicamente, en este tipo de países, cabe concluir que un mayor consumo de los metales reciclados conlleva directamente una menor dependencia de terceros.

– Disminución de la problemática asociada a la metalurgia primaria: la metalurgia primaria, tal como está concebida, presenta una problemática difícil de soslayar. Se trata de un proceso, como se ha comentado anteriormente, de gran consumo energético, precisamente en países que no destacan por sus reservas en esta materia prima. Pero es que, además, su existencia supone el transporte, en general desde puntos muy lejanos, de unas mercancías que, en el mejor de los casos, tienen un 30-40% de material inerte (en el caso del aluminio puede llegar hasta un 80%), que, dada su inutilidad, presenta problemas a la hora de su eliminación o almacenamiento, precisamente en regiones con una problemática ecológica importante. Como un ejemplo de los muchos existentes, se puede citar el caso del mineral con platino y paladio que se produce en la mina de Stillwater (Montana, Estados Unidos), que debe ser transportado, desde su lugar de extracción, hasta Bélgica, donde se lleva a cabo su transformación. 

– Disminución del impacto ambiental: de todos es conocido el fuerte impacto ambiental que se produce, en general, en la extracción de metales, lo que ha llevado, en los últimos años, al endurecimiento de la legislación en estos temas. Uno de los objetivos del reciclado es, precisamente, minimizar dicho impacto ambiental, aunque su eliminación total resulta imposible por diversas razones: la forma física o química bajo la que se presentan algunos elementos o sustancias en los residuos, la energía necesaria para la recuperación total resultaría prohibitiva, la ausencia de tecnologías necesarias, la obtención de subproductos sin mercado posible, etc.

Por último, hay que hacer notar que la situación tampoco es idílica, en el mejor de los casos, pues no siempre es posible el reciclado de los metales, ya que, según el uso que se le haya dado al metal, su reciclado puede llegar a ser imposible. En la siguiente tabla se muestran los coeficientes de recuperación para distintos metales y en función de sus usos finales, agrupados en tres categorías: (D) disipativos, (R1) recuperación difícil o aleatoria y (R2) recuperación fácil.

Tabla 1.  Coeficientes de recuperación para distintos metales y en función de sus usos finales, agrupados en tres categorías: (D) disipativos, (R1) recuperación difícil o aleatoria y (R2) recuperación fácil.

USOS FINALES 

D

 

R1

 

R2

 

ALUMINIO

Transporte

Envases

Construcción

Maquinaria Eléctrica

Maquinaria Mecánica

Semis

Química-Siderúrgica

Varios

 

 

0

10 – 0

15 – 5

0

0

10 – 0

100

33 – 25

 

 

15 – 10

15 – 10

15 – 10

20 – 15

20 – 15

15 – 10

0

33 – 25

 

 

75 – 90

75 – 90

75 – 85

80 – 85

80 – 85

75 – 90

0

34 – 50

 

Media ponderada

 

15 – 10

 

23 – 12

 

62 – 78

 

COBRE

Industria Eléctrica

Construcción

Transporte

Maquinaria y Equipos

Varios

 

 

5 – 0

5 – 0

5 – 0

5 – 0

75 – 60

 

 

30 – 20

20 – 15

15 – 10

25 – 20

25 – 20

 

 

65 – 80

75 – 85

80 – 90

70 – 80

0 – 20

 

Media ponderada

 

10 – 5

 

27 – 18

 

63 – 77

 

CINC

Galvanización

Latones

Aleaciones

Oxidos

Semis

Varios

 

 

25 – 20

10 – 5

15 – 10

100

15 – 10

25 – 19

 

 

25 – 20

15 – 10

15 – 10

0

15 – 10

25 – 15

 

 

50 – 60

75 – 85

70 – 80

0

70 – 80

50 – 70

 

Media Ponderada

 

24 – 19

 

18 – 13

 

58 – 68

 

PLOMO

Baterías

Cables

Oxidos

Aleaciones

Gasolina

Semis

Varios

 

 

0

10 – 5

90 – 70

15 – 10

100

15 – 10

25 – 20

 

 

10 – 5

20 – 15

15 – 10

15 – 10

0

15 – 10

25 – 20

 

 

90 – 95

70 – 80

0 – 15

70 – 80

0

70 – 80

50 – 60

 

Media ponderada

 

24 – 19

 

12 – 10

 

64 – 71

 

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