Coliseo de Roma

El Coliseo de Roma: ¿Cómo y cuándo se construyó?

Una de las obras maestras de la arquitectura de todos los tiempos es el Coliseo de Roma, desde su construcción en el siglo I hasta nuestros días.

El Coliseo de Roma es uno de los mayores legados que nos dejó el Imperio Romano, siendo un gran anfiteatro que a día de hoy, a pesar de estar en ruinas, atrae cada año a más de cinco millones de viajeros de todo el mundo, algo que hizo que en el año 2007 se convirtiera en una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

Por sus características arquitectónicas, su estado de conservación y la historia que tiene detrás, el Coliseo de Roma es uno de los monumentos más famosos de la antigüedad clásica, y fue declarado en 1980 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

¿Cuándo se construyó el Coliseo de Roma?

coliseo romano

El Coliseo Romano empezó sus obras en el año 70 d.C, cuando el Imperio Romano se encontraba bajo el mando del emperador Vespasiano, y se terminó de construir en el año 80 d.C, durante el mandato del emperador Tito, aunque fuera su hijo el que terminaría de construir el nivel superior de la obra y la inaugurara en el mismo año.

Posteriormente, el emperador Domiciano realizó algunas remodelaciones construyendo una galería en la parte superior del Coliseo aumentando su aforo, además de un hipogeo y una serie de túneles subterráneos que se usarían para albergar animales y esclavos.

Originalmente fue denominado Anfiteatro Flavio, en honor a la Dinastía Flavia de emperadores que gobernaron en los años en los que se construyó, pero pasó a ser llamado Colosseum (Actual Coliseo de Roma) por una estatua de gran tamaño que estaba situada junto a él, el Coloso de Nerón, obra que no se conserva actualmente.

¿Cómo se construyó el coliseo de Roma?

cómo se construyó el Coliseo de Roma

📷Francisco Ortega Andrade

El Coliseo de Roma fue construido en un espacio con una profundidad de unos 6 metros y se inició su construcción removiendo 33.000 toneladas de tierra, ya que la enormidad de esta obra necesitaba soportes de hasta 12 metros de alto y profundidad en el suelo para poder mantenerlo estable.

Cuando todo el suelo se había retirado, los obreros vertieron el hormigón y una vez seco, comenzaron a poner muros de contención de ladrillo para soportar el peso del anfiteatro. Una vez alcanzado el nivel del suelo, se agregaron ladrillos a la arcilla y se vertió cemento para crear una base lo suficientemente estable. De este modo, se terminó lo que sería el sótano del Coliseo de Roma, donde antes del comienzo de los espectáculos esperaban los esclavos, artistas y animales.

El primer piso que se construyó tras el sótano fue el podio, donde se reservaba asiento para los miembros gubernamentales más importantes y destacados, como eran el emperador, los dignatarios y los senadores. Este piso fue construido sobre tres capas de piedra de travertino, una piedra caliza de color más amarillento con la cual también se hizo la fachada (junto con el mármol) y los muros exteriores. Los bloques de esta piedra se unieron con bronce fundido actuando como cemento al secarse y endurecerse.

La gran mayoría de los muros radiales, por otro lado, se hicieron con toba, otro tipo de piedra, algo más ligera que la piedra travertina. Las bóvedas y gran parte de las plantas superiores se construyeron con hormigón.

Capas superiores del Coliseo de Roma

coliseo romano

Las cuatro capas superiores del Coliseo, fueron más complicadas de construir en comparación al podio.

  • La segunda capa era la fila inferior (ima cavea) donde se sentarían los oficiales y otros miembros del gobierno.
  • La tercera, se sostendría la pared radial y se llamaría media cavea, donde se sentarían los soldados y el resto de ciudadanos, es decir, los plebeyos.
  • En la cuarta, la summa cavea, la fila más alta de todas, se sentarían los extranjeros, los pobres y los esclavos.
  • En la quinta capa, por último, sería el nivel donde las mujeres podrían ver los espectáculos.

Para hacer todos estos niveles del Coliseo de Roma se tuvieron que usar toneladas de piedra prácticamente en el aire, utilizando una grúa que les ayudaría a colocar las piedras en las capas de las partes de arriba. Los arquitectos e ingenieros intentaron que las capas superiores pesaran menos, para que el Coliseo no cayera por su propio peso, por ello, en estas capas se utilizó cemento y ladrillo, que son elementos más ligeros que la piedra toba.

Para soportar el enorme peso que tenía el anfiteatro, los romanos utilizaron arcos como principal sistema de apoyo, quedando abovedados los pasillos de toda la estructura y con forma de arco todas las salas, transfiriendo el peso hacia abajo a través de las columnas.

El arco es una de las características arquitectónicas más importantes a señalar que se utilizaron en la construcción del Coliseo de Roma y que, a día de hoy se utiliza en muchos edificios alrededor del mundo.

La estructura del Coliseo Romano también contenía fuentes y baños en su interior, que conectaban entre ellos a través de un sistema de acueductos.

Esperamos que os haya servido de ayuda nuestro post sobre el Coliseo de Roma y que nos dejéis un comentario para cualquier duda.

Fuente: National Geographic

 

 

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